Resumen
Uno de los monumentos barrocos de Roma, construido entre 1644 y 1650 a instancias del cardenal Mazarino, es la conocida como Iglesia del Cañaveral. Esto se debe a la abundancia de no menos de 18 columnas en su fachada, que le dan el aspecto de un cañaveral. La insignia del cardenal Mazarino está colocada en el tímpano, pero también hay un busto de una de sus sobrinas, algo poco frecuente en Roma al tratarse de la estatua de una laica. Dos estatuas de mujeres con los pechos desnudos en la fachada son otra rareza. En el interior, las lápidas absidales son un homenaje a los precordios de casi todos los papas, desde Sixto V hasta León XIII, que aquí se conservan.